De cero a comprobante aceptado en seis pasos que haces tú: cuenta, empresa, certificado, credenciales SOL, prueba en beta y paso a producción. Sin tickets y sin esperar a que alguien te configure nada.
Cada paso queda guardado: puedes salir a media configuración y retomar donde quedaste. Lo único que depende de ti es tener a mano el certificado digital y las credenciales del Clave SOL — y en beta ni siquiera el certificado.
Correo y contraseña. Quien se registra queda como OWNER de la organización e invita al resto después.
RUC y razón social. Se da de alta en BETA, el entorno de homologación de SUNAT, donde nada entra al registro de ventas.
Sube el tuyo, o deja que te generemos uno de prueba con el RUC de tu empresa. Es el paso donde todos se atascaban con openssl.
El usuario secundario, el que solo tiene permiso de facturación electrónica. SUNAT exige esa autenticación en cada envío.
El comprobante recorre el mismo camino que en producción: se firma, se comprime, se envía y vuelve con un CDR real de SUNAT.
Una llamada. Conservas el mismo identificador de empresa, las mismas credenciales y los mismos webhooks: no hay nada que rehacer.
Nada de esto es una promesa de hoja de ruta: es lo que la plataforma hace hoy, y lo que la documentación describe operación por operación.
Factura, boleta, nota de crédito y de débito, resumen diario, comunicación de baja, retención y percepción. Con las notas parciales incluidas.
Un fallo pasajero se reintenta solo, espaciando cada vez más. Y un envío del que no se puede establecer si llegó no se reintenta nunca: se marca y espera, porque un duplicado ante SUNAT solo lo retira una baja aceptada.
Catorce estados, cada uno con un significado y una salida. «Aceptado con observaciones» y «no sabemos si llegó» son cosas distintas y se ven distintas.
Cuatro roles, invitaciones por correo y segundo factor. Quien mira no puede emitir, y quien emite no puede mover a la empresa a producción.
Contrato OpenAPI publicado y ocho eventos firmados con HMAC. Tu sistema se entera de cada resultado sin tener que preguntar en bucle.
Quién acuñó una credencial, quién subió un certificado, quién pasó la empresa a producción y cuándo. Cada acto deja constancia.
No hay conectores que instalar ni plugins que mantener: hay una API con su contrato publicado, y tu ERP habla con ella.
Cada operación con su esquema y sus ejemplos, servida como JSON para que generes tu cliente en vez de escribirlo.
La misma validación que la emisión, con los totales ya calculados, sin crear documento, sin tomar correlativo y sin consumir cuota.
Si tu petición se corta, repítela con la misma clave: o nunca llegó, o te devuelve el resultado original. Nunca dos comprobantes.
El sitio entero en texto plano y un servidor MCP, para que un asistente lea el contrato antes de escribir tu integración.
Se cobra una unidad por comprobante aceptado, en el mismo momento en que se acepta. Un reintento con la misma clave no cobra dos veces, y ensayar no cuesta nada.
Crear la cuenta, dar de alta la empresa, el certificado de prueba, todo lo que emitas en beta y las validaciones sin emitir.
Cada comprobante aceptado por la plataforma y hecho durable. Puedes ver tu consumo en la consola en cualquier momento.
Depende del volumen. Escríbenos y lo cerramos en una conversación, no en un formulario de doce campos.
No. Te generamos uno de prueba con el RUC de tu empresa y lo dejamos listo para firmar. Solo sirve para homologación y lo dice en su propio contenido: para emitir de verdad necesitarás el certificado real del contribuyente.
No. Conservas el identificador de la empresa, las credenciales de API, los webhooks con su secreto y los miembros de tu organización. Lo único que cambia es contra qué SUNAT se emite. Los ensayos que nunca enviaste se cierran, y lo que ya llegó a SUNAT se queda como está.
Depende de qué signifique el silencio. Si el fallo es pasajero, se reintenta solo. Si no se puede establecer si el envío llegó, el comprobante se marca y se detiene ahí: reenviarlo podría duplicarlo ante SUNAT, y eso solo se deshace con una comunicación de baja aceptada.
El camino es el mismo: se firma, se comprime, se envía por SOAP y vuelve un CDR de SUNAT. La diferencia que conviene conocer es que el CDR de beta no viene firmado de verdad — SUNAT devuelve marcadores — y la plataforma lo acepta solo en beta. Ese mismo CDR se rechaza en producción.
Sí. Una organización puede registrar empresas, acuñarles credenciales y enrolar sus certificados desde su propia credencial, sin que cada cliente tenga que entrar a la consola.
En docs.fac-360.com: el quickstart, el ciclo de vida de un comprobante, los webhooks con su verificación de firma, y la referencia completa generada desde el contrato.
Crea la cuenta, da de alta tu empresa y pídenos el certificado de prueba. Lo demás es una llamada a la API.